La mañana venía de nieblas, ya hacía rato que los gallos saludaban al alba ycada vez que que cantaba uno, yo intentaba situarlo en el mapa mental del pueblo, ese es de cantarranas, este de peligros, aquel otro de iglesias y así hasta que los pasos de mi tio rompían el silencio nocturno y retumbaban bajo las bóvedas de la casa.
Desde hacía varios días, el olor a tripa y cebolla era tan denso dentro de la casa, que parecía poder masticarse. Las tres últimas noches, las mujeres se arremolinaban alrededor ... (ver texto completo)
Desde hacía varios días, el olor a tripa y cebolla era tan denso dentro de la casa, que parecía poder masticarse. Las tres últimas noches, las mujeres se arremolinaban alrededor ... (ver texto completo)