• (168) Si se llamaba a la
puerta y alguien preguntaba: ¿quién es?, automáticamente recibía la respuesta: “Sabañones a tus pies... que yo ya los pasé”. Seguidamente se echaba sal en el zaguán. El arrojar sal era debido a la creencia de que así se curaban. Los “sabañones” (Hinchazón o ulceración de la piel en manos, pies y principalmente en orejas debido al frío excesivo) muy abundante antaño. Creencias había muchas…. CONTINUARÁ. Saludos.