Como soy sobrino de Manuela, casada con Federico, que durante muchos años se dedicó a vender
pescado hasta que el pobre se quedó ciego, soy primo-hermano de "Pico" y de Avelino, al que por cierto mando un efusivo abrazo, así como a mi sobrino-primo Juan, al que deseo que se restablezca prontamente del percance que tuvo hace unas semanas. Sé que las expectativas de futuro, hoy día, para la
juventud española no son nada halagüeñas, analizando los datos macroeconómicos, pero lo último que hay que perder
... (ver texto completo)