Gracias, y por supuesto un saludo a todos de corazón. Aclaro, yo no soy "calistro", sopy primo segundo de ellos, bueno de los nietos de calistro y de antonia "oña" la decíamos en casa, la mujer más buena o una de las más que ha dado la historia de Campanario. Vendiendo las ranas, aguanieves, lagartos... Todo aquello que daba la naturaleza y en la que se basaba la supervivencia de los pobres. ¡Cuanta injusticia, Señor!. Ella, mo oña, la mujer de Calistro, fue la que, con sus pocos "jayares" nos compraba ... (ver texto completo)