Siento a Extremadura como mi tierra, y a “Leganensa” como mi mujer, pero –en concubinato- declaro mi amor por Madrid. Son ya cuarenta, y más, años sufriéndolo como para no quererlo. Hoy tenía que gestionar un asuntillo en la plaza de las Salesas (que no me ha salido bien), y luego me he plantado en el Retiro, porque sí.
He mirado, desde el gran parque, la fachada del núm. 107 de la calle de Alcalá y me ha parecido tan hermosa que he dejado que se apague y se encienda dos veces el muñeco del semáforo. ... (ver texto completo)
He mirado, desde el gran parque, la fachada del núm. 107 de la calle de Alcalá y me ha parecido tan hermosa que he dejado que se apague y se encienda dos veces el muñeco del semáforo. ... (ver texto completo)