Gracias, querido Miguel. Acabo de llegar del cine y he leído tu mensaje. Como ya sabes, algo que tengo como mayor entretenimiento y por obligación debido a mis colaboraciones en prensa. Pero hoy no me he podido concentrar como acostumbro. Hoy, como ayer -y seguramente como mañana-, mis pensamientos, mi ánimo, mi respeto, mi empatía y mi amor está con una familia que está pasando por un doloroso trance. Hoy, como ayer -y seguramente como mañana, me falta el aire, se apodera de mí una fatiga pegajosa ... (ver texto completo)