Pues del pasado día 16/8 creo que todo lo que hay que decir son buenas cosas y agradecimientos. Luciano en la barra, Andrés en el servicio de las mesas y la mujer del primero, ay siempre igual, en la cocina: ¡MUCHAS GRACIAS A LOS TRES! ESTUVIERON ESPLÉNDIDAMENTE GENEROSOS. Se limitaron a agradar, ni siquiera hicieron negocio –nos cobraron un precio simbólico por la inmensidad de comida y bebida, bien hecha y variadísima con la que nos deleitaron- porque lo supeditaron todo a que estuviéramos relajaos, ... (ver texto completo)