Creo que la primera vez que ví el mar, contaría yo con 10 años, más o menos, aprovechó mi padre un viaje a recojer una familia al Puerto de Santa Maria y me propuso acompañarlo. Cuando a la caida de la tarde subimos al coche, la excitación inicial por el cercano acontecimiento dio paso a un sueño profundo, sueño noble, despreocupado de la infancia y que se refleja perfectamente en el rostro del niño que duerme.
En algún momento, en el transcurso de la madrugada, llegamos a nuestro destino y mi padre ... (ver texto completo)
En algún momento, en el transcurso de la madrugada, llegamos a nuestro destino y mi padre ... (ver texto completo)