Esas tardes al caer un poco la calor las vecinas sentás a la sombra recosiendo los calcetines con el huevo de madera y remendando el camisón que de tanto lavarlo se gastaba y le ponían un remiendo que había que ver como cosían sin ser maestras que sabian hacer de todo esas colodras guapas que trabajaban mucho.
Chachooo... vas pal pueblo? dile a mi mujer que el pantalón que dejé el otro día, que le eche unas rodilleras, unas culeras y unos añadíos que me están cortos, y si no dile que haga unos nuevos porque "pa" lo que falta.