Yo me alegro, pero hay un porqué, preguntaseló a Mari, que ella ya lo ha descubierto. Y tú también lo vas a descubrir. ¿Dónde me has mandado el correo que dijistes la otra noche? Pués ese está en via muerta como los talgos y yo no he recibido nada.
Luego lo miro, igual tengo dos direcciones de correo tuyas.