Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
En claustros de locos, están los más pocos.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Encima de la leche, nada eches.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Encima de la cabaña todo daña.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
En cien años todos calvos.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
En chica cabeza caben grandes ideas.
En dinero y santidad la mitad de la mitad.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
En dinero y en bondad, la mitad de la mitad.
En caso de duda, la más tetuda.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
En casa pobre, pocos cuentos.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
En casa pobre no hay mujer buena.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
En cualquier sitio se cuecen habas.
En casa llena presto se guisa la cena.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
En casa llena no hay mujer mala.
En Constantina cuando no llueve, llovizna.