Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo.
Harto es necio quien a los sesenta años no adivina.
Hasta el cuarenta de Mayo no te quites el sayo.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Harto da quien da lo que tiene.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
Harto ayuna quien mal come.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Hartas riquezas tiene, quien más no quiere.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Hasta al mejor cazador se le va la liebre.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Harina mala, mal pan amasa.
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Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Hasta a la mejor cocinera, se le que queman los porotos
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Hasta ajustar, regatear.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Has lo que debes y no lo que puedes.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Harto sabe quien sabe que no sabe.