SAN PEDRO DE MERIDA: Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo.

Favor harás y pronto te arrepentirás.

Favor ofrecido, compromiso contráido.

Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.

¿Fiaste?. ¡La cagaste!.

Fingir locura, es a veces cordura.

Flor sin olor, no es completa esa flor.

Frente al ahorcao, no se mencione lazo.

Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.

Fruto vedado, el más deseado.

Fue por lana y salio trasquilado.

Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.

Gallina que no pone huevos, al puchero.

Garbanzos y judías, hacen buena compañía.

Gato enratado, no quiere pescado.

Gente parada, malos pensamientos.

Gota a gota, la mar se agota.

Grande o chica, pobre o rica, casa mía.

Gran tocado y chico recado.

Guarda el melonar, te quitaré un melón si me lo das.

Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.

Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.

Gusto secreto, no es gusto entero.

Habla de la caza y cómprala en la plaza.

Hablando se entiende la gente.

Hablar con el corazón en la mano.

Hablar por los codos, aburrir a todos.

Hace la misma falta aquí que los perros en misa.

Hacer castillos en el aire.

Hacer frotaciones con cáscara de vaca.

Hacer ruido, para sacar partido.

Hacia ti acusas cuando murmuras.

Ha de salir la corneja al soto.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados

Hambre que espera jartura, no es hambre.

Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.

Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.