Hago lo que puedo, no lo suficiente para saldar la deuda de lo que este
pueblo me ha dado y me sigue dando. Es el único producto que sé y puedo ofrecerle, y me sentiría culpable si no lo compartiera con las personas que deseen saborearlo. Es un componente más para intentar hallar otro tipo de equilibrio, que no sólo me dé cierta tranquilidad interior, egoísta, sino que también refleje algún cambio positivo, por insignificante que sea, en el sentido de hacer un mundo un poco mejor de lo que he encontrado,
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