Esta noche no duermo, si no me perdonas lo de las sepias, voy a tener que ir de rodillas a la Virgen del Oro, a pedir que vuelvas a ser mi amigo. Por favor, buahhhh perdóname... No volveré a comer sepia ni a beber cava. ¡De verdad de la buena!
Trampilla buenas noches no te pongas así que me vas a hacer llorar, por esta vez te perdono pero haber si tenemos mas cuidado que mi economía familiar peligra con vosotras,