Hola Jabeños ¿que tal? aprobechando estos breves minutos os saludo a todos, y ya con mas tiempo más adelante, os leeré con más tranquilidad, ya que ahora tengo una agenda algo apretada de trabajo, por lo que hay que aprobechar las buenas rachas, antes que vuelvan las vacas flacas, que seguro volverán y muy pronto, pues según nuestros politicos, el 2013, tambien las vamos a pasar canutas, claro está, eso es si llegamos a terminar el año, ¿no dicen que se acaba el mundo el 21 de diciembre del presente ... (ver texto completo)
……. continuación……

CUATRO

Durante los sábados por la tarde y hasta el anochecer, igualmente en domingos y fiestas de guardar, la fiebre de las banderas era tal que quedaron suspendidos –tácitamente- todo tipo de juegos infantiles hasta nueva orden, no siendo lícito otro entretenimiento que no fuera el tráfico financiero de SANTOS. Los niños tomaron posiciones en las dos orillas del Arroyo del Campo que, aunque con poco caudal, dividía geográficamente al pueblecito en dos partes bien distintas. ... (ver texto completo)
……. continuación……

CINCO,

Cada fin de mes, la estanquera dueña, debía remitir un pedido al almacén regional de Tabacalera una vez inventariado el saldo de mercancías en existencia. Aunque era muy rudimentario, el control administrativo de su pequeño negocio detectó, no sin alarma por su parte, que el consumo de mistos era absolutamente desproporcionado. Así, el importe generado por este concepto era semejante al producido por la venta de tabaco, y, además, su dependienta –que llevaba de cabeza su propio control de entradas y salidas- la instó a triplicar la cantidad de cajitas a pedir respecto al mes anterior. Y, como una sugerencia al nuevo pedido, le apostilló: “La gente prefiere la bandera de España, Doña Amparo”.

La estanquera, tan beneficiada por el generoso Régimen, informó –aunque de manera coloquial y sin darle más importancia- al cabo de la guardia civil de que “lo que pasa con los mistos, señor Sánchez, parece cosa de brujería, se consumen como silbo de ganso, y, como llevan pólvora, yo le aviso por si las moscas”. Y el cabo, siempre malpensante, repitió de nuevo el interrogatorio a los dos potenciales pirómanos con el mismo resultado que la vez anterior: “nosotros, mire usté, usamos el mechero de mecha pa encendé los pitillos”. No había más.

La dependienta, ya repuesta del disgusto que le produjo la actitud delictiva de su allegado familiar –inmutable al reprocharle su deshonroso comportamiento-, quiso subrayar las características del pedido para neutralizar no sólo el aumento de la demanda sino también, y sobre todo, diluir la merma que había supuesto el robo perpetrado por su altanero sobrino.

- ¡Qué empacho de bandera española, hija mía!- le contestó la estanquera.

Dado el caos reinante en el valor de cada SANTO, nadie sabe cómo, el mercado infantil hizo pública una lista en la que se definió oficialmente el valor de cada bandera. Así, se estableció como billete de más valor la española, con una puntuación de 50; la argentina, 25; la del Paraguay, 10; la de Ecuador, Colombia y otras, 5; Perú, 2,50; Panamá, 1; y Cuba, 0,50. Igualmente, emergieron espontáneamente dos bancos comerciales, uno en cada orilla del arroyo que, regentados por una pareja de niños, atendían las demandas de cambio y, posteriormente de compra, de estos verdaderos billetes en que se habían convertido los SANTOS.

El tema estaba llegando al paroxismo comercial: “yo trabajo en el banco del Oeste”, se le oyó decir a una niña. Y otra, esta del lado contrario del río, como avalando la autenticidad de sus activos repetía: “Nuestro billete mayor es el de verdad”. Los lidercillos, temiendo perder el control financiero de su zona, dado que estos bancos iniciaron una competencia desleal, bajando y subiendo –según conviniera - el precio de los SANTOS, y previendo un desplome de los precios por el tráfico sin control de las banderas, como si en ello les fuera la pérdida de su poder, los dos cabecillas, declarados enemigos para todo y para siempre, no tuvieron más remedio que hacer de tripas corazón y reunirse para estampar juntos sus nombres de su puño y letra en todas y cada una de las banderas españolas en circulación: un acto protocolario que presenció una minoría selecta del chiquillerío jabeño. Anunciando, posteriormente y a través de sus adláteres, el contenido del acuerdo alcanzado con vigencia hasta nueva orden: el SANTO de más valor se correspondía con la bandera española y su valor fijo de cambio se establecía en 50 unidades monetarias, no siendo válido sin las firmas de los dos cogobernadores. ¡HABÍA NACIDO EL DINERO!, y no tardaría en llegar la codicia.

Buenas tardes,

….. aún debe continuar….. ... (ver texto completo)
Se nota que el otoño ha llegado, los cuentos, historias, anécdotas tienen un hueco en este foro que no sabéis cuanto es de agradecer, por unos momentos se aparca todo y ávido te acercas al ordenador con ansias de compartir una sonrisa con alguien lejano, pero que al mismo tiempo lo sientes al lado.

Paco, desconozco como se enseña ahora a los niños la tabla de multiplicar, pero a nosotros no se nos olvida ni letra ni música, no ocurre lo mismo con la geografía, en esto nos han hecho una mala pasada, ... (ver texto completo)
Sonido característico donde los haya, recordar una escuela de nuestra época y no asociarlo cón las voces que al unísono en la clase de al lado vociferaban como una letania:

.-cinco por una cinco, cinco por dos diez, cinco por tres quince..... y así sucesivamente hasta completar la famosa tabla de multiplicar. Si retrocedemos un poco mas atras, la cancioncilla de rigor bien pudiera haber sido:
.-De diez me llevo una, de veinte me llevo dos, de treinta tres....... etc, etc. en fín sonidos típicos ... (ver texto completo)
Jejejejeje, Paco, qué bien, está mu bien. Manuel "Panfarrán", cuando se pasaba de chatos (y a veces se pasaba), se ponía a pregonar entre las esquinas de don Fernando y la de Victoriano Reyes: "Bordaaaaaaaaaaallos". Y cuando el médico se cabreaba -esto casi siempre era entresiesta- abría su postigo y le gritaba a Panfarrán: " ¡Manuel, coño, hasta los cojones me tienes de bordallos, déjame dormí la siesta y déjate de tanto puto pregón!.

(El mote está registrao)
Paco, un abrazo,
Sonido característico donde los haya, recordar una escuela de nuestra época y no asociarlo cón las voces que al unísono en la clase de al lado vociferaban como una letania:

.-cinco por una cinco, cinco por dos diez, cinco por tres quince..... y así sucesivamente hasta completar la famosa tabla de multiplicar. Si retrocedemos un poco mas atras, la cancioncilla de rigor bien pudiera haber sido:
.-De diez me llevo una, de veinte me llevo dos, de treinta tres....... etc, etc. en fín sonidos típicos ... (ver texto completo)
TRES,

Y no tardó en llegar el juego sucio. Un sobrino de la estanquera/dependienta (por lo tanto con información privilegiada), sabiendo que el precio de la bandera de España estaba por las nubes, y abusando de la confianza de su tía, luego de besuquearla, se adentró en el almacenillo de la expendiduría, buscó y rebuscó, y, violando el precinto de una caja de cartón de grandes dimensiones con la advertencia impresa de “ ¡Peligro, material inflamable!”, extrajo, no sin dificultad por ser minoritarias, ... (ver texto completo)
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CUATRO

Durante los sábados por la tarde y hasta el anochecer, igualmente en domingos y fiestas de guardar, la fiebre de las banderas era tal que quedaron suspendidos –tácitamente- todo tipo de juegos infantiles hasta nueva orden, no siendo lícito otro entretenimiento que no fuera el tráfico financiero de SANTOS. Los niños tomaron posiciones en las dos orillas del Arroyo del Campo que, aunque con poco caudal, dividía geográficamente al pueblecito en dos partes bien distintas. ... (ver texto completo)
DOS,

Siendo las compras aleatorias, cada niño atesoraba muchas banderitas pero no lograba concluir por sí mismo la colección como no fuera permutando su bandera más repetida por la más codiciada. Nadie sabía por qué, el SANTO más escaso, y por ende el más codiciado, era la bandera española; todos lo sabían, el trofeo a conseguir era la bandera de España: la de más valor, la más querida, la más ansiada. Comenzó a cambiarse por cinco de Argentina, o diez del Perú; pero en una semana, viendo que ... (ver texto completo)
TRES,

Y no tardó en llegar el juego sucio. Un sobrino de la estanquera/dependienta (por lo tanto con información privilegiada), sabiendo que el precio de la bandera de España estaba por las nubes, y abusando de la confianza de su tía, luego de besuquearla, se adentró en el almacenillo de la expendiduría, buscó y rebuscó, y, violando el precinto de una caja de cartón de grandes dimensiones con la advertencia impresa de “ ¡Peligro, material inflamable!”, extrajo, no sin dificultad por ser minoritarias, ... (ver texto completo)
Ahora que una cadena de tv. está anunciando a bombo y platillo el comienzo de una nueva serie:"Un mundo sin fin", del aclamado Ken Follett, me gustaria sacar a debate las preferencias de los foreros, ¿un libro o una película?. Yo desde luego me inclino por el libro indiscutíblemente, el libro es como comenzar una aventura apasionante, a cada página vas descubriendo paisajes, situaciones y gentes sobre los que tú y el autor teneis poder absoluto. Los pones la ropa que te apetece, los guias por bosques ... (ver texto completo)
hola a todos los foreros.
Paco tedoy la razon que si lees un libro y despues ves la pelicula es una desilusion yo he leido los pilares de la tierra y un mundo sin fin y la vedad no se parecen las series a los libros digo estos como muchos otros que he leido y pesliculas no separecen en nada al libro.
Ami me gusta mucho leer y tengo muchos libros pues mis hijos como saben que me gustan me regalan libros el autores que menos me gustan so cela y vargas yosa
de estos autores ninguno de los libros ... (ver texto completo)
DOS,

Siendo las compras aleatorias, cada niño atesoraba muchas banderitas pero no lograba concluir por sí mismo la colección como no fuera permutando su bandera más repetida por la más codiciada. Nadie sabía por qué, el SANTO más escaso, y por ende el más codiciado, era la bandera española; todos lo sabían, el trofeo a conseguir era la bandera de España: la de más valor, la más querida, la más ansiada. Comenzó a cambiarse por cinco de Argentina, o diez del Perú; pero en una semana, viendo que ... (ver texto completo)
Me has hecho pensar, acumular y acumular "SANTOS", malgastar, destruir o despilfarrar lo que realmente servia para iniciar un buen cocido, hacer el pan, encender un candil o calentarse los pies helados, te puede, o mejor ha llevado, a dejar vacías las faldriqueras, bueno, se me olvidaba, que este relato solo es un cuento y los protagonistas son unos niños, los que editaban las cajetillas NO, podría estar sucediendo ahora mismo, pero no, solo es un sueño y esto ocurrió hace muchos años en un pueblecito ... (ver texto completo)
Gracias, Paco. Te voy a contar un cuento -verdad y ficción al cincuenta- que quizá tú no recuerdes,

(UNO),

Hace mucho tiempo, en un pueblecito que se llama La Haba, como por arte de ensueño aparecieron unas cajetillas fabricadas de cartón pobre que contenían entre tres y cuatro decenas de mistos, también llamados cerillas, fósforos, o llumís (por el jabeñerío catalán). Se empleaban en el encendido de lumbres, anafres, infiernillos, mariposas para aceite y otros usos domésticos. En la tapa ... (ver texto completo)
DOS,

Siendo las compras aleatorias, cada niño atesoraba muchas banderitas pero no lograba concluir por sí mismo la colección como no fuera permutando su bandera más repetida por la más codiciada. Nadie sabía por qué, el SANTO más escaso, y por ende el más codiciado, era la bandera española; todos lo sabían, el trofeo a conseguir era la bandera de España: la de más valor, la más querida, la más ansiada. Comenzó a cambiarse por cinco de Argentina, o diez del Perú; pero en una semana, viendo que ... (ver texto completo)
yo creia leganes, que era a mi a quien deberia gustarme vargas llosa, por ser de no-se-que tendencia politica, que debias suponer que era mi preferida, al menos así lo escribiste una vez. yo te conteste que no era de mis preferidos, ni tampoco cela, por muy nobeles que sean, esto no quita que reconozca sus meritos como escritor. en cuanto a la fiesta del chivo que efectivamente leí cuando se editó, está magistralmente escrita, pero el argumento no difiere mucho del que se pdria hacer de cualquier ... (ver texto completo)
Mu mal tenía yo que estar pa emparejar tendencia política con lectura, o lo diría en el contexto de lo que estuviéramos relatando. En cualquier caso, creo que a MVLL bien vale la pena leerlo desde cualquier color político; respecto a la vulgaridad del argumento entiendo que te refieres al hecho de escribir sobre dictaduras, cosa no tan manida por cierto, pero -así y todo- el relato yo creo que va mucho más allá de eso: el tiempo perdido que busca Urana, su silencio castigador hacia el padre, la intimidad ... (ver texto completo)
yo creia leganes, que era a mi a quien deberia gustarme vargas llosa, por ser de no-se-que tendencia politica, que debias suponer que era mi preferida, al menos así lo escribiste una vez. yo te conteste que no era de mis preferidos, ni tampoco cela, por muy nobeles que sean, esto no quita que reconozca sus meritos como escritor. en cuanto a la fiesta del chivo que efectivamente leí cuando se editó, está magistralmente escrita, pero el argumento no difiere mucho del que se pdria hacer de cualquier ... (ver texto completo)
Gracias, Paco. Te voy a contar un cuento -verdad y ficción al cincuenta- que quizá tú no recuerdes,

(UNO),

Hace mucho tiempo, en un pueblecito que se llama La Haba, como por arte de ensueño aparecieron unas cajetillas fabricadas de cartón pobre que contenían entre tres y cuatro decenas de mistos, también llamados cerillas, fósforos, o llumís (por el jabeñerío catalán). Se empleaban en el encendido de lumbres, anafres, infiernillos, mariposas para aceite y otros usos domésticos. En la tapa ... (ver texto completo)
Leo con fruición tus reflexiones sobre este maravilloso libro y no puedo por menos de seguir maravillándome de tu manejo del bisturí diseccionando los tres relatos. Me ha parecido un resumen magnifico digno de un narrador de primer orden, felicidades de nuevo, Leganés.
Las tres historias que se cuentan en la novela, en un perfecto y genial desorden cronológico –que MVLL domina como nadie- son las que yo veo en “La Fiesta del Chivo”, y –a sabiendas que va a tener poco eco- ahí os suelto este rollo con el que anoche amenacé, por si alguien tiene a mal o a bien leerlo, polemizarlo o enriquecerlo: aunque sea de mi entorno más próximo, aunque sea familiar, donde sé que todos han tenido el placer de leerla,

1) La historia de Urana y su padre A. Cabral “Cerebrito”, ... (ver texto completo)