Tantos días que pasen de enero, tantos ajos que pierde el ajero.
Te asustado de la mortaja y te abrazos al difunto.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Tarde piaste pajarito.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.
Tapados como el burro de la noria.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Tanto tienes, cuánto vales.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Tanto ganado, tanto gastado.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Tanto da el agua en la piedra, que la quiebra.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.