Vicen, estoy de acuerdo contigo. Nosotros tuvimos que sacrificar a dos perros que tenían 16 años y lo pasamos muy mal.
Ahora, mi morita, se huele que yo me vengo para Madrid y se me sienta encima de los pies como no queriendo que me venga.
Un beso.
Ahora, mi morita, se huele que yo me vengo para Madrid y se me sienta encima de los pies como no queriendo que me venga.
Un beso.
Muy duro Rafy.