Notaba huraño al primer oficial. Iba de un lado al otro con cara de extrema concentración, taciturno, sin prestar atención a nada ni a nadie, ensimismado en sus cavilaciones. Por eso le prestó atención.
Se fijó que tenía en un bidón de plástico casi lleno de salfuman todos los dardos disponibles en La Golondrina. Que en los aparatos de a bordo tenía marcadas las coordenadas, la deriva, la sagita y el ángulo de proyección precisando el de incidencia y, en un momento dado, moviéndose por la cubierta ... (ver texto completo)
Se fijó que tenía en un bidón de plástico casi lleno de salfuman todos los dardos disponibles en La Golondrina. Que en los aparatos de a bordo tenía marcadas las coordenadas, la deriva, la sagita y el ángulo de proyección precisando el de incidencia y, en un momento dado, moviéndose por la cubierta ... (ver texto completo)