ALMENDRAL: Fíjate bien moza lo que se me ha ocurrido ahora que...

Fíjate bien moza lo que se me ha ocurrido ahora que la cosa de las perras está que echa chispas. Ni más ni menos que comprarme un olivar usando para ello los dineros que pueda recaudar de todos los que cotizan en este asentamiento, incluso de los que viven donde Pepiño perdió la chapela. ¿Que
para qué entrampo al personal? Pues para recalificar el terrenito pasándolo de agrícola a urbano, parcelarlo, trazar sus calles, adecentar sus abscesos, llevar hasta el mismo agua, luz, construir cloacas y, luego, vendérselo a mis amigos o al mejor postor por parcelas, para que se construya un cortijo o dacha que le sirva de refugio todos los fines de semana, al objeto, de que se relaje del insufribles estrés que le agobia los demás días, ¿te parece poco? Luego, si él o ellos quieren hacer una piscina o un jakuzi en la terraza, pues que se lo hagan.
Pero mira que eres pesada, ¿que si cuanto valen los planos?, ¿que si cuanto las obras y la luz de la sevillana?, Yo qué sé, ya se mirará, si total, ¿tú lo vas a pagar?
Lo cierto es que ya he, hemos, acordado el nombre: zona residencial El Olivar, con dos cohones. Todos los demás del equipo estamos de acuerdo, hasta el de cultura, ese que no aparece en los eventos que le afectan directamente y delega en mi porque dice que para eso cobro un poco más al mes. Aunque tengo un problema, no sé si los del Gran Consejo Duendil, me autorizaran el dispendio vano y, como ahora es una moza su presidenta, igual lo mira desde su plano de ama de casa y lo considera puro derroche, sobre todo si tiene en cuenta que hay terrenos disponibles en nuestro término urbano y que no cuestan ni una perra porque son de todos desde hace cientos de años. Pero claro, así no hay quien haga negocios, ¡leche!, que te lo tengo que decir todo.
Salud.