ALMENDRAL: Que está cabreado en demasía, vamos hasta los mismísimos,...

Que está cabreado en demasía, vamos hasta los mismísimos, porque, entre renegados dogmáticos, de esos que odian hasta los cimientos de Almendral; tragaldabas, ganapanes, zampabuches tragaldabas y demás, sin contar remilgaditos femeninos o machitos de los que se la cogen con papelillos de fumar, que, como os dijo, que conseguiréis que os hable en la lengua que se usa en el lugar, pero a cara de perro, a ver si así de una vez, se enteran los que divagan tras las murallas en las que se han encasillado.
Que aprovechando el despliegue hecho para recibir a los que vienen de Oriente con toda su parafernalia y el consiguiente despiste, siguiendo La Raya, ahora deambula por el parque, junto a su fuente y en su covacha y, que como bichos con más peso y con más empaque ha lidiado en su vida, os repite, está más que inmunizado por razón de nacimiento, de esas formas tan arteras de camarillas y chuchos hambrientos preñados de sinrazón, que no, -entre comillas personas-, que no, que hay que tener los pies en el suelo y acostumbrarse a pensar, que eso no es malo aunque duela la cabeza, que ese dolor se quita con una aspirina o dos, que ya está bien de pamplinas.
Que los ínclitos ideólogos, émulos de otros dictadorzuelos de signo menos o plus, que al duende se la refanfiflan por activos o pasivos, que a ver si nos enteramos.
Salud.