A Pepiño no le molesta que Paquito inaugurara un pantano o una factoría, no le molesta que le digan que es más viejo que un sesmo, porque lo es, a Pepiño, lo que le fastidia es la torpeza hecha persona, venga de donde venga, por muy guaperas que sea el muchachito que le echa en cara su edad, le tilde de prehistórico, y diga que es del Inserso. Lo que le molesta es que lo diga alguien a quien sus padres criaron entre algodones, y lo que más le saca de quicio, es que, quien prácticamente ha tenido una vida regalada, en cuyo transcurso ha tenido tiempo para ilustrarse y no lo ha hecho, salga por los cerros de úbeda, se meta en discusiones de personas formadas y respetuosas. De esas que iban por el mundo con una maleta hecha con tablas y atadas con cuerdas. Hable de modelitos de coches, y aporte sólo paridas sin sentido. Eso es lo que le molesta.
Pepiño.
Pepiño.