Querido ZAOS: (Con lo contento que yo me habia puesto, al saber de tus palabras familiares hacia mi).
En principio y ante todo espero que todo esté dentro de tu cauce.
El otro día me omitistes ciertos apodos de familiares, y yo creo que no es ninguna ofensa el nombrarlos pues es más, de toda la vida se les ha nombrado, y claro, esto es inevitable, ya que algunos de ellos tienen más arraigo que los propios nombres.
Creo que en la provincia de
Granada hasta se llego a aditar un listin de teléfonos
... (ver texto completo)