Cuando me despierto cada día, pienso que la desesperanza y el desanimo se ceban en los españoles de bien, pero algo más tarde cuando recibo los
mensajes de nuestros
amigos del
foro, se llena mi alma de nueva esperanza y
amistad hacía el hombre.
Un afectuoso saludo para todos los señores y señoras que entran en el foro de
San pedro de Mérida.
Críspulo Cortés Cortés
El Hombre de la Rosa