La historia sólo es escrita por los vencedores.
En un espíritu corrompido no cabe el honor.
Cuanto más alto hablaba de su honor, más rápidamente contábamos los cubiertos.
El que no da un oficio a su hijo, lo enseña a ser ladrón.
La independencia, igual que el honor, es una isla rocosa sin playas.
Hijos chicos, problemas chicos. Hijos grandes, problemas grandes.
Sin dinero el honor no esmás que una enfermedad.
Un hijo no es un jarrónque pueda llenarse, sino un fuego que hay que prender
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos.
Una cosa es continuar la historia y otra repetirla.
La historia es un incesante volver a empezar.
El mundo sólo erige altares a las víctimas que ha sacrificado. La historia de la humanidad es la historia de los mártires.
Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.
Quien posee mujer e hijos ha entregado rehenes a la fortuna.
La historia me absolverá.
La historia es la mentira encuadernada.
Cuando leas una biografía, ten presente que la verdad nunca es publicable.
Tener hijos no le convierte a uno en padre, del mismo modo en que
tener un piano no le vuelve pianista.
Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.
No hay camino para la paz, la paz es el camino.
Si uno no sabe historia, no sabe nada: es como ser una hoja y no saber que forma parte del árbol.
La historia sólo es escrita por los vencedores.