Mi amada es una flor entre las espinas.
Es muy dulce ver llegar la muerte mecido por las plegarias de un hijo (Friedrich von Schiller)
Enséñame un héroe y te escribiré una tragedia (Francis Scott Fitzgerald)
El hombre prefiere que se digan cien mentiras acerca de él, a que se divulgue una sola verdad que desee tener oculta (Samuel Johnson)
El hombre recorre el mundo buscando lo que necesita y vuelve a su casa a encontrarlo (George Moore)
Es dificil juntar la concordia y el poder (Publio Cornelio Tácito)
Vale menos que lo que costó bautizarle.
El que ostenta el poder es siempre impopular (Benjamin Disraeli)
Es tan dificil a los ricos adquirir sabiduria como a los sabios adquirir riquezas (Epícteto)
No es tanto el estar exento de faltas lo que nos aprovecha, como el haber sabido vencerlas (Alexander Pope)
No enciendas la hoguera contra tu enemigo tanto, que te chamusques a ti mismo (William Shakespeare)
Es tan dificil a los ricos adquirir sabiduria como a los sabios adquirir riquezas (Epícteto)
No enciendas la hoguera contra tu enemigo tanto, que te chamusques a ti mismo (William Shakespeare)
Vemos las cosas como somos, no como son (Anónimo)
El nacimiento de la ciencia fue la muerte de la superstición (Thomas Henry Huxley)
Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas (Sartre)
Las heridas de la calumnia se cierran pero quedan las cicatrices (Religesem)
Vemos las cosas como somos, no como son (Anónimo)
Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas (Sartre)
La juventud quiere ser estimada mas que ser instruida (Goethe)
Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas (Sartre)
391
Si te abrazara el aire, si la lluvia lo hiciera,
si la luz, si la nube, si la sombra, si el fuego,
no sería un abrazo tan total como fuera
mi abrazo por ti mudo, y por ti sordo y ciego.

398
Con los ojos cerrados, con los brazos abiertos,
con sonrisa elocuente sobre labios callados,
y en doble ofrecimiento los senos descubiertos, ... (ver texto completo)
Introduce tus dedos en mi pelo,
introduce tus labios en mi boca,
introdúcete en mí con furia loca,
aquí, de pie o rodando por el suelo.

308
Fui temeroso del amor un día,
por su dolor, quizá, y sus desengaños;
pero en el tiempo aquel no comprendía
lo que aprendí al correr de tantos años:
Miedo al amor es miedo a la alegría,
miedo a la vida en todos sus peldaños;
y quienes tienen miedo de la vida,
la consideran ya medio perdida. ... (ver texto completo)