La temeridad es peligrosa en un jefe: el verdadero coraje es la prudencia. (Eurípides)
No aticéis el fuego con una espada. (Pitágoras)
La prudencia suele faltar cuando más se la necesita. (Publio Siro)
La temeridad es peligrosa en un jefe: el verdadero coraje es la prudencia. (Eurípides)
La prudencia es la hija del fracaso. (Carlos Blanco)
La prudencia suele faltar cuando más se la necesita. (Publio Siro)
La prudencia es el más excelso de todos los bienes. (Epicuro)
La prudencia es la hija del fracaso. (Carlos Blanco)
La imprudencia suele preceder a la calamidad. (Apiano)
La prudencia es el más excelso de todos los bienes. (Epicuro)
Hay una falsa modestia que es vanidad, una falsa grandeza que es pequeñez, una falsa virtud que es hipocresía y una falsa sabiduría que es prudencia. (Jean De La Bruyère)
La imprudencia suele preceder a la calamidad. (Apiano)
En todo momento, los prudentes han prevalecido sobre los audaces. (Théophile Gautier)
Hay una falsa modestia que es vanidad, una falsa grandeza que es pequeñez, una falsa virtud que es hipocresía y una falsa sabiduría que es prudencia. (Jean De La Bruyère)
En la prosperidad modérate; en la adversidad resígnate y sé siempre prudente. (Periandro)
En todo momento, los prudentes han prevalecido sobre los audaces. (Théophile Gautier)
En la prosperidad modérate; en la adversidad resígnate y sé siempre prudente. (Periandro)
El rasgo distintivo del hombre prudente es el ser capaz de deliberar y de juzgar de una manera conveniente sobre las cosas. (Aristóteles)
•Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.
Puesto que no estoy contigo, yo sólo quiero estar solo. Amado Nervo (1870-1919) escritor mexicano.
•Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.
•Pueden amar los pobres, los locos y hasta los falsos, pero no los hombres ocupados. John Donne (1572-1631) poeta, prosista y clérigo inglés.
•Puede mentirse con palabras. Pero nunca con los ojos. José Narosky () escritor argentino.
•Puede que no seamos capaces de dar mucho, pero siempre podremos entregar la alegría de un corazón abierto.
•Procuremos agradar e instruir: nunca asombrar. Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) médico español.
•Puede mentirse con palabras. Pero nunca con los ojos. José Narosky () escritor argentino.