Lamento la muerte del agente de la policía local en cumplimiento de sus funciones, a manos de un criminal que para justificar su crimen dijo que lo había hecho por amor.
Por amor nunca se mata, igual que los asesinos que dicen estar locos y que dios les ordena matar.
Nunca dios ordenaria matar, ni nunca el que ama mata, jamás.
Matan los asesinos, sea con bombas como los terroristas o sean en guerras injustas para hacerse con el oro negro de irak.
Esos y quienes les apoyan o justifican sus mentes
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