Mecheta, permíteme un comentario: aunque nos llamamos fallas y, por supuesto, los somos no creo que el monumento (la falla propiamente dicha) sea lo más importante. Lo es, como nó, pero si te fijas es lo único que depende EXCLUSIVAMENTE del dinero que una comisión tenga ya que no la fabrica sino que la encarga al artista fallero. Por otra parte, las presentaciones se "curran", los llibrets (en algunos casos, es cierto) también y no digamos de los demás actos, como la cabalgata... Pero estos últimos no son tan sensibles a la pasta gansa que la comisión disponga para hacer algo digno. Respecto a que solo debería haber un grupo de presentaciones, totalmente de acuerdo y en lo de que el jurado debería ser de fuera pues mucho más de acuerdo. Al final, como siempre, lo que distingue a una comisión de otra no es el número de falleros, ni los premios que consiga sino el espíritu que les anima y el trabajo y el esfuerzo que le dedican a la fiesta.
El de Benlliure.
El de Benlliure.