Soy funcionario. Y además bastante
> recalcitrante: tengo cinco títulos distintos. Ganados compitiendo en
> buena lid contra miles de candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo
> de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, mi padre guardia civil y mi madre maestra)
No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané
> el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me
> nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar
> un carnet político que
... (ver texto completo)
Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos
> señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal
> proclive, pariente político, mano protectora ni favor de
amigo.
> Después de muchas
noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la
> sola e inestimable compañía de mis
santos cojones. Como tantos y
> tantos compañeros anónimos repartidos por toda
España a los que ahora
> algunos mendaces quieren convertir, por
arte de birli-birloque, en
> culpables de la crisis.