Soñaba el ciego que veía, y soñaba lo que quería.
Quien dice la verdad, ni peca ni miente.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Quien adelante no mira, atrás se queda.
No hay rosa sin espinas.
No hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El que la sigue la consigue.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde.
Más vale malo conocido que bueno por conocer.
La conciencia es, a la vez, testigo, fiscal y juez.
Mientras hay vida hay esperanza.
Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es, irrita.
La memoria es como el mal amigo; cuando más falta te hace, te falla.