Casa Pura no es un
bar sino una botiga de las de antes, posiblemente una de las más viejas de la provincia de
Teruel; prácticamente se conserva igual que lo era hace cien años. Se localiza en la
calle Baja.
La
foto de arriba muestra lo que fue el
Convento de las Josefinas, una de las joyas arquitectónicas de la población (s. XVI). Su
fachada de sillería, el
alero, los
relojes de sol y los detalles ornamentales esculpidos valen la pena para entretenerse en ese
rincón de la calle Alta.