Si hay un timo que funciona últimamente es el del turismo rural. Se trata de un deporte nacional que antes se llamaba “ir al pueblo”. La diferencia es que si vas a tu pueblo es gratis, y si haces turismo rural vas a un pueblo que no es tuyo y pagando una pasta.
Para hacer turismo rural no vale cualquier pueblo. Tiene que ser un pueblo “con encanto”. ¿Y que es un pueblo “con encanto”? Pues un pueblo que sale en la guía de pueblos “con encanto”. Si es que se cae por su propio peso.
A estos pueblo se suele llegar a través de una carretea comarcal “con encanto”, que es una carretera con tantos baches y tantas curvas que cuando llegas al pueblo estas deseando bajarte. Y cuando entras al bar intentas integrarte con los vecinos.
A estos pueblo se suele llegar a través de una carretea comarcal “con encanto”, que es una carretera con tantos baches y tantas curvas que cuando llegas al pueblo estas deseando bajarte. Y cuando entras al bar intentas integrarte con los vecinos.