Mírala por donde viene, la tonta de los c......; que me ha dado calabazas sin pedirla relaciones. El día que me dijeron que tú ya no me querías, todas las penas que tengo se volvieron alegrías.
Eres como el aguardiente, garbosita en el andar; poca carne, mucha pluma y esa dura de pelar. Mírala por donde viene, la tonta de los c......; que me ha dado calabazas sin pedirla relaciones.
En esta calle señores vivía una calabacera; la que me dio calabazas antes que la pretendiera. Eres como el aguardiente, garbosita en el andar; poca carne, mucha pluma y esa dura de pelar.
Anda diciendo tu madre, que yo para ti soy poco. Iremos a la chopera y cortaremos un chopo. En esta calle señores vivía una calabacera; la que me dio calabazas antes que la pretendiera.
En el campanar del pueblo han anidado los jilgueros y nos tiene dicho el cura que no le toquen los "güevos". Anda diciendo tu madre, que yo para ti soy poco. Iremos a la chopera y cortaremos un chopo.
Desde que vino la moda, de los vestidos granates; todas las rubias parecen, huevos fritos con tomate. En el campanar del pueblo han anidado los jilgueros y nos tiene dicho el cura que no le toquen los "güevos".
Desde que vino la moda, de los vestidos granates; todas las rubias parecen, huevos fritos con tomate.
Cuando dos quieren a una y los dos están presentes, el uno saca la lengua y el otro aprieta los dientes. La mujer que sale brava aunque la tiren al río, y la metan de cabeza no se la quita el bravío.
Los moros en morería tienen mujeres sin fin y aquí en España con una pasamos las de Caín. Cuando dos quieren a una y los dos están presentes, el uno saca la lengua y el otro aprieta los dientes.
Las mujeres son el diablo tentación del enemigo hacen estirar al hombre lo que Dios le dio encogido. Los moros en morería tienen mujeres sin fin y aquí en España con una pasamos las de Caín.
Con los curas a solas nunca te quedes que aunque ellos visten falda no son mujeres. Las mujeres son el diablo tentación del enemigo hacen estirar al hombre lo que Dios le dio encogido.
Como sé que te gustan las aceitunas, por debajo la puerta te meto una. Más quisiera morena dormir contigo, que tener la panera llena de trigo. La mujer del lucero dicen que tiene, adelante la tolva y atrás el fuelle. Porque pido pendientes dice mi abuela: rayo, que amiga eres de lo que cuelga.
Tu marido y el mío han regañado, se han llamado cornudos y han acertado. Como sé que te gustan las aceitunas, por debajo la puerta te meto una. Más quisiera morena dormir contigo, que tener la panera llena de trigo.
Cada vez que te veo la saya rota, el rabo de la boina se me alborota. La mujer que no come con su marido lo mejor del puchero se lo ha comido. Tu marido y el mío han regañado, se han llamado cornudos y han acertado.