Las judías verdes fueron aceptadas con rapidez en Europa, a diferencia de otros alimentos procedentes de América. En la actualidad, es una de las verduras más apreciada y consumida. Su consumo ha aumentado de forma considerable en los últimos años, tanto en España como en el resto de Europa.
Existen más de cien variedades de judías, que se clasifican en dos grandes subespecies:
Judías de enrame: se caracteriza por su vaina gruesa y aplanada. Son matas con tallos largos que han de sujetarse con varillas.
Judías enanas: presentan una vaina más estrecha y redondeada. Sus matas son bajas, por lo que se pueden sujetar solas.
Las judías verdes también pueden catalogarse en función del
color de su vaina, de modo que se distinguen las siguientes variedades:
Judía azul: variedad poco frecuente en el
mercado que se caracteriza por su color azul que desaparece con la cocción.