En 1956 concursó al Premio Adonais y recibió un accésit por su libro Áspero mundo. Reintegrado a su empleo de funcionario, trabajó en Madrid hasta que, en 1972, se trasladó a Estados Unidos como profesor de Literatura española contemporánea en la Universidad de Nuevo México, Albuquerque. Tras su jubilación, regresó a España en febrero de 1994, y en 1996 fue designado miembro de la Real Academia Española. En 1985 había recibido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Considerado como uno de los máximos representantes de la denominada "poesía social" entre los poetas de la Generación del 50, su recurso al escepticismo y la ironía como instrumentos de crítica de la sociedad española destacaba ya en su obra Áspero mundo. El uso de la ironía como medio de eludir la censura está también presente en su segundo libro, Sin esperanza, con convencimiento (1961), nueva muestra de una poesía testimonial que alcanzó su madurez en Grado elemental (1962), obra galardonada con el Premio Antonio Machado. ... (ver texto completo)