La tisana tradicionalmente se prepara con un litro de
agua y de 20 a 30 grs. de hojas, a la que en ocaciones se le añaden un puñadito (algo mas que una cucharada) de
frutos maduros para obtener mayor efecto. Como aperitivo se toma una taza poco antes de las
comidas, y como digestivo, una después de cada
comida.
Tanto la infusión como la tisana se emplean en dispepsias atónicas y fatiga, así como gargarismos en infecciones buco-faríngeas.