Ingresó luego en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid, donde conoció a Vicente Aleixandre, quien lo animó a publicar sus poemas. En 1954 obtuvo por oposición una plaza en el Ministerio de Obras Públicas, y fue destinado a Sevilla. Al año siguiente solicitó una excedencia y se trasladó a Barcelona, donde entró en contacto con Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma, entre otros poetas.
En 1956 concursó al Premio Adonais y recibió un accésit por su libro Áspero mundo. Reintegrado a su empleo de funcionario, trabajó en Madrid hasta que, en 1972, se trasladó a Estados Unidos como profesor de Literatura española contemporánea en la Universidad de Nuevo México, Albuquerque. Tras su jubilación, regresó a España en febrero de 1994, y en 1996 fue designado miembro de la Real Academia Española. En 1985 había recibido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.