Junto a los también fallecidos Manuel Fraga, Jordi Solé Tura y Gabriel Cisneros, además de Miquel Roca, José Pérez-Llorca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, protagonizó las maratonianas reuniones durante las que nació una Constitución que introdujo a España en la senda democrática.
Con la primera victoria de Felipe González en 1982, Peces-Barba fue nombrado presidente del Congreso hasta 1986, cuando por sorpresa abandonó la política para regresar a las aulas. Muy vinculado a José Luis Rodríguez Zapatero en los primeros años de mandato de éste, en el 2004 regresó al primer plano para ejercer como alto comisionado para el Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, una labor que le acarrearía críticas amargas. Peces-Barba presentó su renuncia tras dos años en el cargo. «Me ha dolido ver cómo el PP utiliza a las víctimas del terrorismo y la lucha antiterrorista para arañar un puñado de votos. En política no vale todo», afirmó tras anunciar su despedida. ... (ver texto completo)