El techo de la
cueva (
Bóveda): En la mitad superior predomina la
roca caliza oscura esculpida de forma natural por la erosión del
agua a lo largo de millones de años. La iluminación artificial estratégica resalta los volúmenes, pliegues y texturas de las paredes calcáreas. Formaciones geológicas (Estalactitas y
banderas): En la zona inferior derecha se aprecia una densa pared repleta de estalactitas y coladas de roca acumuladas en hileras verticales que recuerdan a las formaciones de salas icónicas como la Sala de los Murciélagos o la zona de la
Catedral. Contraste lumínico: El
juego de luces LED sostenibles (diseñado para evitar el llamado "mal verde" o proliferación de musgo por calor) alumbra zonas específicas desde abajo, dejando los
rincones y simas superiores en una profunda penumbra que realza el ambiente mágico de la
gruta.