En la parte central del techo, resaltada por el sistema de iluminación artificial de tonalidad rosa y magenta, se observa una peculiar formación de estalactitas que los guías y visitantes suelen identificar con la silueta de un murciélago con las alas desplegadas. Efecto Pareidolia: La
cueva está repleta de estas caprichosas formas esculpidas por el
agua y la filtración de minerales a lo largo de miles de años. El relieve de la
roca caliza crea
sombras y salientes que simulan formas de animales u objetos. La Sala de los Murciélagos: Históricamente, estos mamíferos voladores habitaban de forma natural en varias cavidades de la
gruta (de ahí que una de las salas principales del recorrido lleve el nombre de Sala de los Murciélagos).