Había una vez un hombre que salió un día de su
casa para ir al trabajo, y justo al pasar por delante de la
puerta de la casa de su vecino, sin darse cuenta se le cayó un papel importante. Su vecino, que miraba por la
ventana en ese momento, vio caer el papel, y pensó:
- ¡Qué descarado, el tío va y tira un papel para ensuciar mi puerta, disimulando descaradamente!