Cuando entramos ayer en cazadero,
cazaba con tal calma y tal salero
que me obligó a pensar subiendo al cerro:
¿Si habré sido yo ingrato con el perro?
¿Si al juzgarle me habré yo equivocado
y le habré injustamente calumniado?
Ese modo de andar, esa cachaza,
esas posturas de excelente traza,
esa dilatación de las narices
que acaso ya ventean las perdices, ... (ver texto completo)
cazaba con tal calma y tal salero
que me obligó a pensar subiendo al cerro:
¿Si habré sido yo ingrato con el perro?
¿Si al juzgarle me habré yo equivocado
y le habré injustamente calumniado?
Ese modo de andar, esa cachaza,
esas posturas de excelente traza,
esa dilatación de las narices
que acaso ya ventean las perdices, ... (ver texto completo)
Si echa una pieza y se la tiro, y cae,
y sabe obedecerme, y me la trae,
- ¡me acabé de lucir, Coral querido!-
tendré que confesar que te he ofendido
y que tienes un amo muy ligero,
calumniador, injusto y embustero.
y sabe obedecerme, y me la trae,
- ¡me acabé de lucir, Coral querido!-
tendré que confesar que te he ofendido
y que tienes un amo muy ligero,
calumniador, injusto y embustero.