Cada vez que te veo la saya rota,
el rabo de la boina se me alborota.
La mujer que no come con su marido
lo mejor del puchero se lo ha comido.
el rabo de la boina se me alborota.
La mujer que no come con su marido
lo mejor del puchero se lo ha comido.
Tu marido y el mío han regañado,
se han llamado cornudos y han acertado.
se han llamado cornudos y han acertado.