Y a mi también me gusta le gusta a todos. Noemí, nos veremos en semana santa, en el DUQUE pillamos una oferta buena.
Buen dia a todo el foro, mas molon, jajaja yo ando con mucha gente joven, y se pegan las palabras.
dia precioso de sol, disfutarlo os dejo un monton de besitos, ¡por si olvido alguno, a repartir!
Bertina, buenas ya puedes hacer el potaje
Un besote Victoria, bonitos poemas, bonitos de veras. Gracias por el tiempo que nos dedicas.
Luego al mercadillo.
El foro que es molón porque mola mogollón. Mariangels, se os junta la madalena con las fallas.
Con las fabes no solamente realizamos la famosa fabada asturiana, sino que hay otras modalidades de plato como el que te presentamos hoy, Fabes con almejas. Espero que sean de vuestro gusto.

Ingredientes para 6 personas:

1/2 kg de fabes
400gramos de almejas (o chirlas grandes o chochas)
1 diente de ajo
1 pellizco de azafrán
1 cebolla pequeña (60 gramos)
1 hoja de laurel
unas ramitas de perejil
3 cucharadas soperas de aceite crudo.
3 cucharadas soperas llenas de pan rallado
sal
agua

Elaboración:

Se ponen las fabes en remojo, en agua frí­a, la noche anterior. Cuando se van a guisar, se ponen en agua frí­a sola y las dejamos justo hasta que empiece a hervir.

Mientras, se prepara una cacerola con el aceite, el diente de ajo pelado, la hoja de laurel, la cebolla pelada pero entera y las ramitas de perejil atadas con un hilo – para quitarlas cómodamente al ir a servir las fabes -. Se pone un poco de agua frí­a sin sal.

Cuando las fabes den el primer hervor, con una tapadera se vuelca la cacerola y se le quita todo el agua. Se vierten enseguida en la segunda cacerola, preparada con los condimentos. Se añade agua frí­a hasta que las cubra y un poco más. Se tapan y se dejan cocer a fuego muy lento durante una hora y media – se le puede añadir agua, si hace falta, pero siempre frí­a -.

Se machaca el azafrán en el mortero y se mezcla con un poco de caldo de las fabes. Se vierte en la cacerola, revolviendo bien. Se echa entonces, espolvoreándolo, el pan rallado. Se vuelve a tapar la cacerola y se sigue cociendo muy despacio otra media hora más – este tiempo total de cocción depende de las clases de fabes -.

Mientras se están cociendo las fabes, se lavan las almejas con agua frí­a, un poco de sal y unas gotas de vinagre. Se ponen en una sartén o cazo, con un poco de agua – un vaso de los de vino no lleno bastará para estas almejas -. Se tapan y se saltea de vez en cuando el cazo. Cuando todas las almejas estén bien abiertas, se les quitan las conchas y las medias conchas vací­as, como más guste, y se reservan en su caldo, que se habrá colado por un colador y una gasa o un trozo de tela fina, para quitarles toda la arena. Se reservan frí­as y a última hora – un cuarto de hora antes de servirlas – se añaden con su caldo a las fabes.

Se sirven en plato hondo, y se puede acompañar con una guindilla. ... (ver texto completo)
Dejamos cocer, sin tapar la olla, otros 15 minutos a fuego medio-bajo.

Preparamos un sofrito en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva, el pimentón y la harina.

Vertemos en la sartén un poco de caldo de la cocción, removemos y lo echamos de nuevo a la olla.

Añadimos el huevo batido, removemos con cuidado y rectificamos el punto de sal.

Dejamos cocer otros cinco minutos. Apagamos el fuego y retiramos.
... (ver texto completo)
Y como no hemos pecado nos permitimos unos picatostes en forma de cubitos para acompañar.
Para degustar este potaje de cuaresma en su mejor momento es necesario que lo preparemos de un día para otro, ya que de esta forma todos los ingredientes se asentarán y nos ofrecerán lo mejor de ellos.

Partiendo de esta base, dos noches antes al día “D”, ponemos a remojo los garbanzos con agua caliente, una pizca de sal y otra de bicarbonato.

Además lavamos el bacalao desmigado y le dejamos en un bol con agua guardado en la nevera. La jornada antes del día “D”, escurrimos y echamos en una olla ... (ver texto completo)
Dejamos cocer, sin tapar la olla, otros 15 minutos a fuego medio-bajo.

Preparamos un sofrito en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva, el pimentón y la harina.

Vertemos en la sartén un poco de caldo de la cocción, removemos y lo echamos de nuevo a la olla.

Añadimos el huevo batido, removemos con cuidado y rectificamos el punto de sal.

Dejamos cocer otros cinco minutos. Apagamos el fuego y retiramos.

Al día siguiente calentamos el potaje de cuaresma y degustamos. ... (ver texto completo)
300 gr de garbanzos
250 gr de Bacalao desmigado
1 Manojo de espinacas frescas o 3 hojas de acelgas
2 Puñados de arroz
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 huevo batido
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 Cucharada de harina ... (ver texto completo)
Para degustar este potaje de cuaresma en su mejor momento es necesario que lo preparemos de un día para otro, ya que de esta forma todos los ingredientes se asentarán y nos ofrecerán lo mejor de ellos.

Partiendo de esta base, dos noches antes al día “D”, ponemos a remojo los garbanzos con agua caliente, una pizca de sal y otra de bicarbonato.

Además lavamos el bacalao desmigado y le dejamos en un bol con agua guardado en la nevera. La jornada antes del día “D”, escurrimos y echamos en una olla ... (ver texto completo)
300 gr de garbanzos
250 gr de Bacalao desmigado
1 Manojo de espinacas frescas o 3 hojas de acelgas
2 Puñados de arroz
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 huevo batido
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 Cucharada de harina
Aceite de oliva virgen
Sal ... (ver texto completo)
60 gramos de garbanzoz secos contienen:

210 calorías
12 de proteínas
3 de grasa
35 de almidón
3.6 de hierro
•Vitaminas y minerales: aportan principalmente vitaminas del complejo B: vitamina B1, vitamina B2 y vitamina B3, y excelente fuente de ácido fólico.
La vitamina E también está presente.
Los minerales que nos brindan las legumbres son especialmente potasio, magnesio, zinc, hierro y fósforo. Son bajas en sodio. Las legumbres son los alimentos que más magnesio nos proveen, mineral necesario para la buena formación de huesos y dientes. Como aporta zinc, es indispensable tomar leguminosas para lograr ... (ver texto completo)
La ración de legumbres adecuada para un adulto sano, es aproximadamente de 60 a 70 gramos en crudo, que resultan luego de la cocción entre 200 y 250 gr.
Saber combinar las legumbres es muy importante para no caer en excesos de proteínas o de calorías.

Nutrientes de mayor importancia en las legumbres

Legumbre Racion
(gramos) calorías proteínas grasas almidón hierro
(mg)
garbanzos secos 60 210 12 3 35 3.6
alubias secas 60 195 12 1 34 4
lentejas secas 60 195 14 1 34 4.8
habas hervidas 200 215 14 2 35 2
soja seca 60 210 21 10 12 6
cacahuetes 60 342 14 30 6 2.5

Las legumbres pueden comerse de diferente forma. Las secas son las más utilizadas. Durante su remojo y cocción se pierden los tóxicos que pudieran contener.
Su preparación requiere un remojo de varias horas previo a una cocción prolongada. ... (ver texto completo)
•Proteínas: excelente fuente de proteínas de origen vegetal, entre un 20% y 40%. Por ejemplo, 60 gr. de soja contienen 20 gr. de proteínas. Estas son incompletas o de bajo valor biológico, por lo cual deben combinarse con cereales, frutos secos, etc., para convertirlas en proteínas de mejor calidad.

•Grasas: las legumbres tienen un inapreciable contenido graso, aproximadamente entre un 3%, a excepción de la soja y los cacahuetes que contienen entre un 10 a 18% de grasa.
Estas grasas vegetales ... (ver texto completo)
•Vitaminas y minerales: aportan principalmente vitaminas del complejo B: vitamina B1, vitamina B2 y vitamina B3, y excelente fuente de ácido fólico.
La vitamina E también está presente.
Los minerales que nos brindan las legumbres son especialmente potasio, magnesio, zinc, hierro y fósforo. Son bajas en sodio. Las legumbres son los alimentos que más magnesio nos proveen, mineral necesario para la buena formación de huesos y dientes. Como aporta zinc, es indispensable tomar leguminosas para lograr ... (ver texto completo)
¿Cual es el aporte nutricional de las legumbres?
Como hemos mencionado anteriormente, las leguminosas nos brindan una excelente calidad y concentración de nutrientes, sin el aporte de grasas saturadas que tienen los alimentos de origen animal.

•Hidratos de carbono: como en los cereales, el carbohidrato de las legumbres es el almidón. En casi todas, el almidón corresponde al 50%; es decir que en una ración de 60 gr., tendremos unos 30 gr. de hidrato de carbono en forma de almidón, el otro 10% ... (ver texto completo)
•Proteínas: excelente fuente de proteínas de origen vegetal, entre un 20% y 40%. Por ejemplo, 60 gr. de soja contienen 20 gr. de proteínas. Estas son incompletas o de bajo valor biológico, por lo cual deben combinarse con cereales, frutos secos, etc., para convertirlas en proteínas de mejor calidad.

•Grasas: las legumbres tienen un inapreciable contenido graso, aproximadamente entre un 3%, a excepción de la soja y los cacahuetes que contienen entre un 10 a 18% de grasa.
Estas grasas vegetales ... (ver texto completo)
El cultivo de legumbres resulta ser muy beneficioso para el cuidado del medio ecológico. En estos tiempos de tanta contaminación y polución ambiental, su cultivo favorece la fijación del nitrógeno en la tierra, y por lo tanto enriquece los campos para posteriores siembras y para alimentar al ganado.
¿Cual es el aporte nutricional de las legumbres?
Como hemos mencionado anteriormente, las leguminosas nos brindan una excelente calidad y concentración de nutrientes, sin el aporte de grasas saturadas que tienen los alimentos de origen animal.

•Hidratos de carbono: como en los cereales, el carbohidrato de las legumbres es el almidón. En casi todas, el almidón corresponde al 50%; es decir que en una ración de 60 gr., tendremos unos 30 gr. de hidrato de carbono en forma de almidón, el otro 10% corresponde a azúcares simples como son la sacarosa, la glucosa, fructosa y esteaquiosa. Una dieta no es correcta si prescinde de carbohidratos. ... (ver texto completo)
Al grupo de las legumbres pertenecen:
•la alfalfa,
•alubias o porotos,
•guisantes o arvejas,
•judías verdes,
•frijoles,
•lentejas,
•garbanzos,
•habas,
•lupinos, ... (ver texto completo)
El cultivo de legumbres resulta ser muy beneficioso para el cuidado del medio ecológico. En estos tiempos de tanta contaminación y polución ambiental, su cultivo favorece la fijación del nitrógeno en la tierra, y por lo tanto enriquece los campos para posteriores siembras y para alimentar al ganado.