¿Ganaste ese prodigio de pálida vehemencia
al huir, con un viento de ceniza,
de una ciudad en llamas? ¿O hiciste penitencia
revolcándote encima del desierto? ¿O, quizá,
te quedaste dormida en la vertiente
de un volcán, y la lava corrió sobre tu boca
y calcinó tu frente?
Oh tú, reveladora, que traes un sabor
cabal para mi vida, y la entusiasmas:
tu triunfo es sobre un motín de satiresas
y un coro plañidero de fantasmas!

Yo estoy en la vertiente de tu rostro, esperando
las lavas repentinas que me den
un fulgurante goce. Tu victorial y pálido
prestigio ya me invade... ¡Que sea para bien!
Tu palidez denuncia que en tu rostro
se ha posado el incendio y ha corrido la lava...
Día último de marzo; emoción, aves, sol...
Tu palidez volcánica me agrava.
¿Ganaste ese prodigio de pálida vehemencia
al huir, con un viento de ceniza,
de una ciudad en llamas? ¿O hiciste penitencia
revolcándote encima del desierto? ¿O, quizá,
te quedaste dormida en la vertiente
de un volcán, y la lava corrió sobre tu boca
y calcinó tu frente?
Me revelas la síntesis de mi propio Zodíaco:
el León y la Virgen. Y mis ojos te ven
apretar en los dedos —como un haz de centellas—
éxtasis y placeres. Que sea para bien...
Tu palidez denuncia que en tu rostro
se ha posado el incendio y ha corrido la lava...
Día último de marzo; emoción, aves, sol...
Tu palidez volcánica me agrava.
Ya no puedo dudar... Consumaste el prodigio
de, sin hacerme daño, sustituir mi agua clara
con un licor de uvas... Y yo bebo
el licor que tu mano me depara.
Me revelas la síntesis de mi propio Zodíaco:
el León y la Virgen. Y mis ojos te ven
apretar en los dedos —como un haz de centellas—
éxtasis y placeres. Que sea para bien...
Ramón López Velarde

QUE SEA PARA BIEN

Ya no puedo dudar... Diste muerte a mi cándida
niñez, toda olorosa a sacristía, y también
diste muerte al liviano chacal de mi cartuja.
Que sea para bien...
Ya no puedo dudar... Consumaste el prodigio
de, sin hacerme daño, sustituir mi agua clara
con un licor de uvas... Y yo bebo
el licor que tu mano me depara.
Ramón López Velarde

QUE SEA PARA BIEN

Ya no puedo dudar... Diste muerte a mi cándida
niñez, toda olorosa a sacristía, y también
diste muerte al liviano chacal de mi cartuja.
Que sea para bien...
•Abril hace las puertas cerrar y abrir, y a los cochinos gruñir.
•Aburrir el nido. de Navarredonda-Madrid Abandonar el nido para siempre, al percatarse el pájaro de que ha sido descubierto y corre peligro.
•Abril 'güeveril', mayo 'pajarayo'.
•Abril hace las puertas cerrar y abrir, y a los cochinos gruñir.
•Abril frío y mojado hinche el granero y hasta el ganado.
•Abril 'güeveril', mayo 'pajarayo'.
•Abril, aguas mil, sino al principio al medio o al fín. Nos dice que ojalá llueva, más pronto o más tarde, pero que llueva.
•Abril frío y mojado hinche el granero y hasta el ganado.
•Abril, aguas mil, sino al principio al medio o al fín. Nos dice que ojalá llueva, más pronto o más tarde, pero que llueva.
•Abril frío y mojado, hincha el granero y harta el ganado. El refranero hace referencia a las temperaturas y al clima general que se vive en el mes de abril. Así mismo alude a las lluvias, en ocasiones intensas, de esta época del año.
•Abril, aguas mil, sino al principio al medio o al fín. Nos dice que ojalá llueva, más pronto o más tarde, pero que llueva.
Pierde una hora por la mañana y la estarás buscando todo el día (Richard Whately)
•Abril, aguas mil, cernidas en (por) un mandil.
•Un buen alumno aprende hasta de un mal profesor.
•Un buen amigo es aquél para el que nuestra vida no tiene secretos, y a pesar de todo, nos aprecia. León Daudí
•Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
•Un buen consejo no se puede pagar.
•Un buen consejo, no tiene precio.
•Un buen día nunca se olvida
•Abril, aguas mil. Constata que abril es el mes lluvioso por excelencia. Se trata de una constatación meteorológica. En España, sobre todo en la España seca, suele llover de manera especial en el mes de abril, que se sitúa en el centro de la primavera. En la primavera suele llover, y en algunas partes de manera especial en el mes de abril. Es un agua que llega sin turbulencia (además de la abundancia que indica mil). De ese modo es buena y no causa destrozos.
La naturaleza siempre favorece a los que desean salvarse (Mateo Aleman)
•Abril, abriluco, el mes del cuco.