Orígenes (Siglos XIV-XV): El templo se asienta sobre cimientos del siglo XIII. Las obras principales comenzaron bajo el estilo del
gótico levantino, caracterizado por una sola nave con
capillas entre contrafuertes. Ampliación Renacentista (Siglo XVI): Gracias al mecenazgo de la
familia Medina, el templo fue ampliado, incorporando elementos renacentistas destacados como la
portada de la sacristía, atribuida al taller de Jacobo Florentino y Jerónimo Quijano.