HECHOS INACTIVOS:
Bajo el
reloj de hierro y el eco del andén, despido a la
estación, confín de mi pasado. Se aleja la silueta del último
tren, y quedo entre suspiros, al fin, desamparado.
Las
vías, como venas que cruzan la ciudad, se llevan los recuerdos de tantas despedidas. Hoy dejo en el umbral mi fiel complicidad, y cierro este capítulo de idas y venidas.
Adiós al viejo techo que el humo supo teñir, adiós a la nostalgia que habita en cada banco. Es hora de otro rumbo, es tiempo de partir, dejando en el pasado este
rincón tan franco.