El cocodrilo ocupa la mayor parte del primer plano, con un cuerpo alargado en el que se han esculpido meticulosamente las texturas rugosas y las protuberancias de su lomo. Justo delante de él, en la parte superior izquierda, se encuentra una tortuga con un caparazón perfectamente definido mediante líneas geométricas y una cabeza bien modelada. Al estar en la
playa de Tamarit en
Santa Pola, este tipo de obras artísticas efímeras son muy comunes y populares, ya que la textura y humedad de la arena de la zona permiten a los bañistas y artistas locales modelar figuras con gran nivel de realismo antes de que las borre la marea o el viento.