El armazón de madera protegido por una barandilla circular corresponde a una gabarra, una
embarcación de fondo plano y construcción robusta que se utilizaba antiguamente en las salinas. Como el
agua en esta zona costera es muy poco profunda, los grandes
barcos mercantes tenían que fondear
mar adentro. Estas barcazas se cargaban directamente en el embarcadero de las Salinas Bras del Port y servían para transportar la sal desde la orilla hasta los buques. Este tradicional sistema de embarque estuvo operativo hasta principios de la década de 1970. Al fondo de la imagen, detrás de la duna y la vegetación, se aprecian las grandes
montañas blancas de sal, llamadas "garberas". Son el resultado de la extracción y acumulación industrial de la sal marina que produce el
parque natural. Hoy en día, este
barco varado se conserva como un vestigio del rico patrimonio industrial y marinero de
Santa Pola. Se encuentra integrado dentro de una ruta de
pasarelas de madera que permite a los senderistas y visitantes recorrer el entorno dunar protegiendo el delicado ecosistema de la
playa sin pisar directamente la
flora local.